En nada me pondría sobresaliente, sólo en tener ganas de ganar.

Hoy en día, encontrar un puesto de trabajo que guarde relación con aquello para lo que nos hemos preparado, es harto complicado. Además, la preparación que debemos tener en cuanto a idiomas debe ser bastante alta ya que muchos de los ‘nuevos negocios’ se fraguan sobre todo, fuera de nuestras fronteras. Incluso teniendo en cuenta que nuestro currículo sea especialmente bueno, acompañado de un par de masters y de por supuesto, experiencia, hay algo que en ese documento no se expresa con palabras, pero se suele ver en los ojos de las personas aspirantes al puesto: Las ganas de ganar.

Ahora una persona con menos dotes (en principio) que otros, se gana el puesto incluso la renovación y confianza, a base de ganas, de carácter y de actitud. Los gerentes de las mejores multinacionales de este país buscan guerreros. Preparados académicamente, pero guerreros. Y no es de extrañar ya que si lo comparamos con el deporte, estamos más que acostumbrados a ver que en los grandes equipos triunfan deportistas por su pundonor y por su entrega y finalmente los entrenadores, dan la cara por ellos.

“Ahora está todo muy difícil” es una de las frases más repetidas ultimamente. No digo que obviemos eso, ni digo que no sea cierto. Lo que si digo, es que tenemos dos opciones: Dejarnos llevar por el tren del “ahora está todo muy difícil” o simplemente pensar “Es cierto, ahora está todo muy difícil. Por eso tengo que prepararme mejor y seguir luchando con el mismo ánimo, ya que tarde o temprano vendrán tiempos mejores y deberé estar preparado”…

En definitiva, debemos sacar lo mejor de nosotros mismos. Convertirnos en deportistas para la vida cotidiana y luchar cada balón como si fuera el último. En estos tiempos donde parece que los partidos ya no son tan fáciles como eran antes, debemos ponernos ‘el mono de trabajo’ y pelear más que antes, mejorar aquello en lo que somos menos fuertes y sobre todo, no decaer en nuestra actitud ganadora.

Hoy, el mercado está hecho para gente de hierro, que no decae y sobre todo, que tiene una actitud positiva ante las expectativas menos halagüeñas. Debemos aprender de esos deportistas que a pesar de todo, siguen entrenando olvidando lo anterior y preparándose para lo siguiente.

“En nada me pondría sobresaliente, sólo en tener ganas de ganar. Yo se que no soy muy vistoso. Bueno, a lo mejor en los momento clave.. Se que no tengo el golpeo de Rivaldo, ni la potencia de Ronaldo, ni el regate de Figo, ni la visión de Zidane… Bueno, visión si tengo, pero sin su elegancia. Ni centro como Beckham. Pero a todos estos hay cosas que les faltan. Son muy buenos en algunos puntos y en otros bajan mucho. En sacrificio y cosas así. Yo tengo un poco de todo, busco permanentemente mejorar. Mi pierna derecha por ejemplo, no es la de hace cinco años, por ello todos los días chuto cinco o seis veces con la derecha antes de irme a casa.. Y cojo confianza. Tengo que estar al día, fisica y mentalmente.”

Raúl González Blanco, ex jugador del Real Madrid y de la Selección Española de Fútbol.

Sígueme en Twitter @pfernandezgolf

Usamos cookies para mejorar la experiencia de usuario.    Más información
Privacidad